Junio del año 2022, Amparo,igual que yo, teníamos la misma idea que acariciaba nuestras cabezas, quería- mos visitar Arequipa, otras veces ha- bíamos estado en la Ciudad Blanca pero siempre solo de paso.
Ambos deseábamos conocer en de- talle la esplendidez de la segunda capital del país
En una reunión familiar con nuestros hijos, se nos ocurrió comentar nues- tro interés por el viaje y Araceli una de nuestras hijas nos ofreció como obsequió,los pasajes de ida y vuelta a dicha ciudad, ella compró los boletos de viaje en la línea aérea SKy programando la partida para el viernes 3 del Aeropuerto Jorge Chávez, para retornar seis días después el jueves 9. El resto de nuestro hijos también apoyaron la idea y no demoraron en hacer una bolsa de viaje. Se hicieron los preparativos, se arregló una sola maleta con no más de 23 kilos de equipaje por el cual se tenía que hacer el pago correspondiente. Kathya, nuestra nieta mayor hizo el Cheeking de los boletos a través del Internet y nosotros acondicionamos las bolsas de mano.
VIERNES 3.
Llegó el día esperado y nos dirigimos al aeropuerto muy temprano tanto que tuvimos que esperar dos horas para que el avión partiera. Con suer- te el personal de apoyo de la compa- ñía aérea me llevó en una silla de ruedas por mi condición preferencial, así nuestro embarque fue más fácil. Cómodamente senta- dos después de una hora de vuelo sin contratiempos llegamos al Aero- puerto Rodríguez Ballón de Arequipa. Después de recoger nuestra maleta en la faja giratoria de equipajes tomamos un taxi que nos trasladó al Hotel Los Balcones de Moral y Santa Catalina alojamiento previamrnte re- servado, y ubicado a dos cuadras de la Plaza Mayor de la ciudad, durante el trayecto el conductor del auto nos dio una excelente información turís- tica que nos permitió aclarar la pers- pectiva de nuestra visita.
El hotel contratado vía Internet era una casona antigua acondicionada para una agradable y cómoda estan- cia. Nos agrado la pulcritud y el ex- celente servicio. El contrato con la administración incluía desayuno americano que fue de nuestro total agrado. Para calmar nuestro obvio estrés de los primeros momentos del viaje decidimos tomar un breve des- canso para ir a almorzar, el reloj mar- caba la 1 de la tarde..
Después de relajarnos en el hos- pedaje fuimos al Restaurante que nos habían recomendado, se trataba de El Montonero un establecimiento muy cómodo, elegante con cierto to- que campestre. Ocupamos una mesa en los amplios jardines, la cual ya ofrecía la tradicional canchita, crema de ají rocoto y finos cubiertos que parecían nos estaban esperando. Después de leer la carta que nos entregó un elegante mozo, escogi- mos dos potajes que por lo suculen- to serían suficientes para ambos que ya desfalleciamos de hambre, al poco rato llegó el humeante chupe de viernes que resaltaba por los enormes camarones que asomaban en la contundente sopa. Yo pedi el tipico triple Arequipeño, suelen lla- marle así, pero es un inmenso plato que contiene pastel de papá, rocoto relleno, los afamados chicharrones y las patitas de chancho tierno con zarza criolla. Nuestro almuerzo fue acompañado por el tradicional gui- ñapo, una chicha de maíz morado fermentado, todo lo servido era auténticamente arequipeño.
Un gran almuerzo, saciamos nuestro entusiasmado apetito y los cuerpos pedían una merecida siesta.
Durante nuestra estancia en el local menudearon las fotos que serían testimonio de nuestro paso.
Después de descansar en el aloja- miento, a las 6 pm. salimos a pasear por la Plaza Principal de la ciudad, donde nos impresionó la Catedral por su arquitectura de estilo neorre- nacentista construida con piedra sillar y coronada con dos altas torres. Era de noche y el monumento, orgullo de la ciudad resaltaba con la iluminación total del mismo. Completaban el marco estructural de la plaza los portales donde estaban ubicados Hoteles, tiendas de artesa- nías, agencias de viajes y otros comercios. Al centro de la Plaza había una pileta de bronce en cuya parte superior había la escultura de un duendecillo con una trompeta al cual llaman " Tuturutu" ; co
Resaltando el ornato de la plaza habian bellos jardines y asientos para los paseantes. Nos sentamos cómodamente para ver la cotidiana vida de la plaza y muchos ambulan- tes que nos ofrecían en venta sus butifarras, chocolate caliente, pon- che curado con anizado, este último excelente digestivo, degustamos con mucho agrado.
Esa noche tuvimos un plácido sueño después de algunos minutos de ver las noticias por TV vía Internet.
SABADO 4.
El desayuno ofrecido por el Hotel es- taba programado para las 8 am. lo servian en una sala acondicionada para el efecto donde también acu- dían otros viajantes. Nos sirvieron jugo de fresa, café americano, ome- lette, panes chapla, mantequilla y mermelada. Todo al mejor estilo.Lue- go del desayuno hicimos contrato con la Srta Maricruz Suárez, adminis- tradora del hotel, para realizar en los siguientes días, dos tours, el primero de ellos para el domingo en el llama- do busmirador con el cual iriamos a Yanahuara y a otras localidades tu- rísticas en un viaje de 4 horas. El se- gundo tour demoraría 2 días e iría- mos al Valle del Colca hasta la Cruz del Condor, pernoctando en Chivay y visitando en el trayecto atractivas localidades y hermosos paisajes naturales.
El día sábado según lo planificado y acordado vía Internet, atendí a las 10 am a un cliente filatélico, se trataba del ING. César Carrera que venía desde Cerro Verde donde trabaja.
Terminado el negocio con Amparo visitamos el Mercado San Camilo con la intención de almorzar ahí, pero los quioscos estaban con tanta gente que preferimos obviar esa idea. Sin embargo, en el segundo piso y sin mucha gente, probamos el tradicional queso helado en la tienda de la conocida Sra Rosa. A la salida compramos en un quiosco las conocidas empanadas de Salta y Papas rellenas las cuales la llevamos al Hotel para comerlas . Eran las 2 pm. y fuimos al Monasterio de las Religiosas de Santa Catalina, visita que nos permitió conocer este enor- me monumento histórico colonial construido en su totalidad con la piedra volcánica llamada sillar tan característica en las antiguas y nu- merosas construcciones de Arequi- pa. Es tan grande el Convento que no pude recorrerlo en su integridad, Amparo si lo hizo ,ambos quedamos impresionados por la magnificencia
del complejo religioso que nos satis- fizo a plenitud. Eran las 4. pm y tuvi- mos tiempo para entrar en una tien- da de antigüedades y hacer algunas compras.
Según nuestra agenda a las 4.30 pm. atendí en el hotel al ING Jorge Soto a quien entregué material filatélico, ne- gocio coordinado desde Lima.
A las 6 pm después de ir al hotel sa- limos a buscar algo para comer por- que no habíamos almorzado formal- mente, asi ingresamos al Restaurant Bar El Misti donde nos servimos dos contundentes sopas de dieta que nos levantó el ánimo y agotado cuer- po, cerrando la comida con una porción de papas fritas con cremas que más que nada fue un gustito.
Después regresamos al hotel bas- tante cansados, en el camino com- pramos algunas cosas para nuestro consumo personal. Llegamos al alo- jamiento para casi de inmediato nos acostamos, aunque eran las 9.pm. nos dormimos pensando en el día siguiente sabiendo que también sería muy agitado.
DOMIGO 5.
Mañana con tibio sol, desayuno liviano con café, pan chapra y jugo de piña, todo incluido en el costo del hotel, a las 9. am. nos embarcamos en el bus panorámico que nos lleva- ría al tour de Yanahuara, cómodamente sentados en la parte alta del vehículo visitamos el mirador de Yanahuara (en quechua significa pantaloncito negro ) donde se podía observar la campiña cercana del río Chili cerca a la ciudad y los volcánes Misti, Chachani y Pichu Pichu, al costado del mirador pudimos ver la Iglesia San Juan Bautista, impresionante por su portada barroco mestizo, a pocos metros hubo una degustación gratuita de queso helado, nosotros además compramos una porción de ese postre el cual tenía el sabor a Pisco, muy agradable por cierto.
Cruzamos la ciudad observando los diversos barrios como Yanahuara, Cayma, Vallecito, Selva Alegre y tam- bién instituciones representativas de la ciudad como el Colegio Militar Francisco Bolognesi y el Asilo de Ancianos. A continuación en el distrito de Yura.llegamos a la fábrica textil Inkapalca donde vimos la tienda de prendas de vestir de lana de alpaca y el minizoológico de Auquénidos donde la guía Michelle nos dio una charla sobre estos animales andinos que pese a parecerse en su físico tienen notables diferencias en lo referente a su hábitat, domesticación, tipo de lana y esquilaje. Luego continuando nuestro recorrido turistico atravesamos los distritos de Sachaca,Tiabaya y Hunter sorprendidos por la belleza de la verde campiña. En el camino vimos la Casa Hacienda Goyoneche de importante historia para Arequipa. Llegamos a Sabandía, ahí bajamos del bus y visitamos la hacienda colo- nial El Molino, estructura toda de sillar, el mismo que aún funciona con la fuerza energética de manan- tiales, en dicho molino en otros tiem- pos se realizaba la molienda de gra- nos para harina. En el lugar había corrales con cerdos, alpacas, ovejas y cabras. Algo impresionante era la presencia de un enorme toro de pelea, costumbre que enfrentaba a dos astados en una lucha de testa-zos hasta que uno se sentía vencido y huía sin muerte alguna.
También llegamos a una gran alber- ca donde nadaban patos y gansos que graznaban ruidosamente. A un paso llegamos a la salida de todo del complejo turístico.
Parte de los viajeros del bus visita- ron el centro de esparcimiento que funcionaba cerca al Molino, lugar donde habían deportes de aventura como Canopy o tirolesa, además paseo en caballo, cuatrimotos, ca- rros chocones y juegos mecánicos. La visita fue interesante acabando en una casi obligatoria compra de algún entremés en un quiosco bien surtido. Michelle, nuestra guía nos sorprendió en plena degustación y nos apuró diciéndonos que todos ya estaban esperándonos en el bus. así partimos de regreso visitando en el camino el Mirador El Carmen donde se exhibia un documental fílmico sobre peleas de toros y una muestra pictórica de réplicas famosas.
Nuestro viaje en este tour terminó aproximadamente a las 2. pm , para finalizar la guía nos hizo una entre- vista grabada sobre la experiencia vivida para efectod de publicidad de la empresa turística.
En la tarde después de un breve descanso fuimos de compras a la calle Mercaderes, ahí ingresamos a La Ibérica, tienda centenaria recono- cida por su fabricación de chocola- tes, después nos dirigimos a almor- zar al Mercado San Camilo, para sorpresa nuestra estaba cerrado porque los domingos solo atendían hasta las 3 pm. Después de un periplo buscando un lugar de comida típica ingresamos nuevamente al restaurante El Misti donde nos servi- mos comida internacional.
Nos dirigimos al hotel y estábamos tan cansados que después de ver algo de TV nos quedamos dormidos, al rato nos despertó un suave toque a la puerta, eran Kimberly y Jean Pierre, asistentes del hotel quienes nos entregaron paquetes con el re-
frigerio matutino para los momentos previos a nuestro viaje al Cañón del Colca, el cual se iniciaría s la 7.30 am. del díl Colca, la empresaa siguiente.
LUNES 6.
Llegó el gran día, turismo por la Ruta del Colca, a las 7.30 am el transporte de la Empresa Turística nos recogió y tomamos rumbo al Cañón del Colca. Antes de salir de la ciudad el vehículo se detuvo en una tienda moderna donde bebimos una infusión de coca y muña y compramos caramelos de limón y gomas de coca , productos para amenguar el soroche. Luego ya en ruta pasamos por las localidades distritales de Uchumayo, Yura y Socosani en el viaje suburbano, estábamos en pleno ascenso por la carretera que serpenteaba al pie de los volcanes Ampato, Chachani, Misti, Pichu Pichu, Huarcarpata y Huaynaputina, según Vanessa la guía, este último volcán erupcióno en el año 1600 con las consecuencias locales del caso. En el trayecto observamos la fábrica de Cemento Yura y las canteras de sillar. Poco a poco comenzamos a sentir el rigor de la altura que nos dificultaba la respiración. De repente ingresamos a la Reserva Nacional de Las Salinas y Aguada Blanca donde pudimos ob- servar el humeante volcán de Saban- caya. En esta extensa zona de protección ecológica tuvimos la grata experiencia del avistamiento de auquénidos silvestres, los cuales reunidos en manadas le daban al viaje una característica singular. Pudimos ver llamas, alpacas y vicuñas siempre alejadas del contacto humano. No obstante, en algunos tambos los lugareños cuida- ban estos auquenidos domésticos de su propiedad y nos permitían aca- riciar sus suaves vellones. En estos lugares de descanso también ven- dían artesanías a precios módicos. Continuando con nuestro viaje a 4500 msnm llegamos al Bosque de Piedras en Patahuasi, donde las la- deras andinas parecían cortadas por un cuchillo, lo cierto era que la ero- sión esculpió en el tiempo dichas moles cordilleranas creando un maravilla natural. En el lugar había una especie de tienda donde vendían artesanías y el conocido mate de coca y muña que los visitantes consumían con avidez. Un atractivo del lugar eran las llamas y alpacas que se acercaban a los visitantes sin ningún temor, aunque una turista en su audacia de acercarse demasia- do al rostro del animal recibió un escupitajo de una de estas bellas bestias.
Continuando nuestro viaje por la Reseva pasamos por el peaje de
Cañihuasi. Sin embargo faltaba la parte más alta del recorrido en Patapampa a 4900 msnm donde observamos las apachetas , que eran montículos de piedras colocados por los antiguos pobladores como señal de ritual para la madre tierra.
De repente la guia nos dijo que em- pezaba la bajada por la carretera y que pronto estaríamos en Chivay , capital de la provincia de Cailloma.
En el pueblo de Chivay nos hospeda- mos en el cómodo hotel Quña Wasi para luego ir al restaurante turístico Raíces donde nos servimos un al- muerzo buffet criollo increíble, todo ok. Como parte del tour en la tarde nos fuimos a los baños termales de Yupe en la comunidad de Yanque, a orillas del Rio Colca, perteneciente al distrito de Cailloma. Cruzamos un puente colgante y Mamá Amparo se bañó a su regalado gusto, en las pozas naturales, la temperatura llegaba a 38 grados, sin embargo fuera del agua el ambiente tenia una temperatura de 10° con un viento que tumbaba, yo esperaba conver- tido en pingüino. Luego fuimos al hotel donde tomamos un descanso de 2 horas hasta las 7pm., Ya en la noche los pasajeros fuimos a una cena de gala con espectáculo folklórico al Restaurante llamado La Casa de la Danza era un lugar acogedor con buena comida. Es digno de mencionar el espectáculo folklórico que presentaron , un conjunto de música andina interpretó un variado repertorio y danzantes hi- cieron gala del famoso Wititi o Baile del Amor, donde el varón vestido con faldas enamora a la mujer, se dice que el disfraz del varón obedece que el padre de la chica no quiere que el enamorado se acerque a su hija, por lo que éste se viste como mujer para acercarse a ella. Un hermoso baile. Terminado el evento nos llevaron al Hotel donde descansamos plácida- mente hasta las 6.40 am hora en que nos recogerían para ir al Cañón del Colca.
MARTES 7.
A las 6.am personal del hotel nos llevó un frugal desayuno ( café, jugo de frutas, pan chapla y palta) Al poco rato llego la custer que se dirigió de inmediato a la ruta del Colca. Ya en la carretera asfaltada paralela al río Colca, a medida que avanzabamos las andenerias de los campesinos lugareños y los corrales cercados con piedra comenzaron a desaparecer y solo se veían las empedradas laderas de los cerros.
Comenzamos a ascender y la guía nos explicó que estas tierras fueron habitadas ancestralmente por los collaguas y cabanas quienes ven- cieron el reto de la agreste natura- leza. Es curioso son dos etnias an- dinas que solo se les puede diferen- ciar por su vestimenta, especialmen- te por su sombrero. En el trayecto, a orillas del río Colca divisamos algu- nos pequeños pueblos como Yaque y Maca , los cuales fueron afectados por la reciente erupción del cercano Volcán Sabancaya que aún se le observa humeante. En la entrada de Maca nos detuvimos para estirar piernas, ahí habían puestos de venta de artesanías, en los cerros de divisaban las gruesas fallas que los sismos han generado a través del tiempo.
Nuestro viaje continuaba por el in- menso valle del Colca y cruzamos el túnel de Peña Blanca, peligroso porque es de doble vía y la única iluminación es la de los faros de los vehículos. Al poco rato divisamos al frente del río el poblado de Madrigal donde comenzaba a estrecharse aún más el valle, formando el Cañon del Colca.
Al fin llegamos al mirador llamado Cruz del Condor del valle del Colca , un lugar de donde se observaba el inmenso cañón con sus acantilados pétreos que descansan en las orillas del río Colca. La visión del lugar era alucinante, un cielo celeste límpido de nubes, las cactáceas mirando el fuerte sol y el río que haciendo eses se perdia en las pétreas quebradas. De pronto aparecieron en raudo vuelo algunos cóndores que cortaban los aires en caprichosos giros, la gente visitante igual que nosotros enfocó sus celulares para tomarle las fotos del recuerdo, era una verdadera algarabía, era uno de los propósitos del tour. Había en los miradores gran cantidad de turistas, unos comprando artesanías, otros descendiendo por los caminos del cañón, todos disfrutando de la grata experiencia. Transcurrió más de una hora y la guía nos llamó para iniciar el viaje de retorno. En el trayecto nos detuvimos en el Avistamiento de Lari, donde pudimos saborear un cóctel lugareño al cual llaman Colca sour que no tiene nada que envidiar al Pisco Sour. El regreso nos pareció más rápido, nos llevaron al ya conocido Restaurante Raices donde almorzamos un suculento buffet. Eran las 1.30 pm. Nos recogió el transporte del tour y tomamos el camino de regreso a Arequipa, realmente agotados nos quedamos dormidos despertando en las cercanías de la ciudad, eran las cinco de la tarde. En el Hotel Balcones de Moral y Santa Catalina
Tomamos un reparador baño con agua caliente y descansamos. Fui a una tienda de antigüedades del Sr. Alvaro Valdivia donde adquirí material filatélico para comerciar en Lima. Al regresar al hospedaje pedimos un café a la administración lo que sirvió para cerrar el día.
MIERCOLES 8
Después de tomar desayuno, salimos al centro de la ciudad, en el
trayecto ingresamos a la tienda de artesanías del Sr. Álvaro Barral, hombre muy atento quien nos vendió
productos que servirían de obsequios para nuestros hijos. Llegando a la Plaza principal ingresamos el Museo de la Catedral de Arequipa, un interesante lugar donde primero el guía nos mostró un órgano colonial de origen belga único en su género y orgullo de Arequipa, recorrimos el recinto principal de la Catedral y luego nos llevó al Segundo piso donde visitamos diferentes salas donde de exhibían maravillosas joyas de oro y plata pertenecientes a la parafernalia ritual de la iglesia. A continuación fuimos a salas donde se mostraban pinturas de la Escuela Cusqueña y obras del pintor peruano Francisco Lazo. De inmediato en grupo se dirigió a la tercera parte de la visita que era el mirador cerca al campanario de la catedral donde se avistaba la ciudad y los volcanes Chachani, Misti y Pichu Pichu, vigilantes naturales de la Ciudad Blanca. Nosotros no pudimos subir a este mirador por las escaleras demasiado empinadas, por lo que optamos por retirarnos. Ya en la Plaza ingresamos a una Empresa turística para arreglar el Cheeking para el retorno a Lima que se realizaría al día siguiente. Terminada la gestión tomamos un taxi conducido por el Sr Álvaro ....quien nos recomendó para almorzar la picanteria " La Palomino" donde degustamos platos del lugar disfrutando a entera satisfacción.
Tomamos otro taxi que nos llevó a la centenaria Chocolatería "La Ibérica" donde compramos algunos productos para llevar a Lima. De ahí caminamos rumbo al Hotel, en el camino nos detuvimos en las oficinas de Serpost donde adquirí algún material filatélico nuevo. Ya en el hotel tuvimos un reparador descanso. Al despertar arreglamos nuestras maletas para el retorno a Lima que se realizaria a las 12 m. del jueves.
JUEVES 9.
El Chófer nos recogió del Hotel a las 10.30 am cruzamos la ciudad y llegamos al aeropuerto, ahí constataron nuestros pasajes en el "counter" pesaron nuestra maleta e himnos el pago correspondiente, pasamos y nos sentamos en la sala de espera hasta que anunciará nuestro vuelo, a las 12.30 pm subimos al avión de SKY , yo disfrutaba del servicio de silla de ruedas, mi esposa se acomodó antes en el avión, a los minutos llegue e hice lo propio, el avión partió a la 1.20 pm , tuvimos un vuelo sin novedad y llegamos al aeropuerto de Lima a las 2.50 pm , bajamos, yo siempre en la silla de ruedas, recogimos en la faja nuestra maleta y salimos donde nos esperaban muchos choferes que nos ofrecían sus servicios de taxi. Así termino nuestra increíble experiencia turística a Arequipa, la Ciudad Blanca, soberbia ciudad a la tal vez regresemos algún día.
TULIPAN, Junio 9 del 2022.
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Álvaro chófer 925426553