Tomas Moro, el filósofo y teólogo inglés publicó en el año 1516 su libro " Utopía " , en el cual crítica la situación política, económica y social de su época, en el texto denuncia la complicidad velada entre gobernantes y ricos para validar sus inequidades de dominio sobre el pueblo. En la segunda parte de su obra cuenta sobre la existencia de una isla ficticia a la cual bautiza con el nombre de " Utopía ", lugar donde la sociedad vive idealmente con respeto a la justicia en todo sentido. Después de cinco siglos, la palabra utopía es sinónimo de perfección y objetivo inalcanzable.
Contrastando con nuestra realidad actual, podemos decir que poco hemos hecho para alcanzar esa sociedad ideal, por el contrario, vivimos una " Distopía " , es decir estamos construyendo una aldea global indeseable, con líderes mediocres y ricos poderosos que controlan a las mayorías con su autoritarismo y dinero. Es cierto que la tecnología ha mejorado el nivel de vida, pero también ha desencade- nado el consumismo y el facilismo, al cuál no todos tienen acceso. Hoy persisten la brechas entre los pocos y los muchos, se observa deshumanización, explotación, inseguridad, violencia, miseria, corrupción, desprotección ecológica, discriminación, despilfarro, e indiferencia masiva , etc. Es decir... " Destruid, los unos a los otros ".
¿ Qué hacer ? ¿ Por qué no podemos convivir con libertad, igualdad y justicia ? ¿ Qué hacer para acabar con esta conspiración histórica contra las mayorías ? Creo que no podemos ser pesimistas, dicha condición no puede ser eterna y tan fatal. El destino del mundo puede y debe ser mejor. Sin duda, el cambio comienza en nosotros. Por lo menos en el Perú debemos elegir con tino a nuestros gobernantes, denunciar a los que infrinjan las leyes y castigarlos con drasticidad, trabajar juntos sin dejarnos explotar , desarrollar una cultura de acato a la ley, respetar a nuestro prójimo y estar convencidos que podemos alcanzar niveles óptimos de desarrollo. La tarea será ardua, pero si se trata de un nuevo destino, vale la pena.