miércoles, 22 de julio de 2020

ARTÍCULO / PERUANAS CÉLEBRES / .ANTONIA MORENO DE CÁCERES.

PERUANAS CELEBRES.
ANTONIA MORENO DE CACERES.
La historia de nuestro país le da es- caso espacio a nuestras heroínas, tal vez es un rezago inconsciente de nuestra idiosincrasia machista, una de esas señeras matronas legenda- rias ,paradigma de la mujer peruana es doña Antonia Moreno Leyva, es- posa del ilustre Andrés A. Cáceres, El Brujo de la Breña; ella nació en el dis- trito iqueño de San Juan Bautista el 13 de junio de 1848, hija de don Ful- gencio Moreno y Antonia Leyva, quienes constituían una importante familia de la región  y que le dio a la niña una esmerada educación duran- te sus primeros años.
A los quince años, Antonia viaja con su familia a la capital limeña donde conoce al Teniente Coronel Andrés Avelino Cáceres Dorregaray, sosté- niendo un romance con él, que culmi- na con un feliz matrimonio en el año 1876. Años después, la pareja se es- tablece definitivamente en una casa limeña en la calle San Ildefonso ( hoy cuadra 2 del Jr. Andahuaylas) que habían heredado y donde nacen sus hijas Zoila Aurora, Lucila Hortensia y Rosa Amelia.
Durante la Guerra con Chile, (1879- 1883) , en las tragedias de San Juan y Miraflores, Cáceres fue herido,sien- do ocultado y atendido en el Conven- to de los Jesuitas en Lima ,Antonia lo busca incansablemente  hasta ha- llarlo y permanecerá con él hasta verlo restablecido.Alli su esposo le diría que nunca se rendiría y resistiría en la sierra del Perú luchando contra los invasores.Caceres, apenas recu- perado ,escapa de sus perseguidores marchando a la serranía de Junín pa- ra organizar a los patriotas que lo acompañarían en esa desigual campaña militar en la cual el héroe demostrará que la inteligencia puede superar a la fuerza. Doña Antonia, en ese lapso de separación con su es- poso tiene una entrevista secreta con el Dr. García Calderón, Presiden- te Provisional de la República donde actua como vocera y coordinadora de los propósitos de su esposo. Doña Antonia desde la capital apoya a su esposo en todo momento expo- niéndose a los espías chilenos que la vigilaban, por ello decidió ir con sus hijas al encuentro de su esposo. Ya en la Sierra acompaña al bizarro mi- litar en las duras jornadas de la Cam- paña de la Breña, donde cumple la- bores importantes en la organización y abastecimiento de las tropas de Cáceres, en su mayoría indígenas y quiénes cariñosamente la llamaban Mamacha Antonia.Sus.manos siem- pre estuvieron ocupadas cosiendo uniformes, consiguiendo municiones para los soldados,transportando ar- mamentos en forma clandestina pa- ra abastecer a las tropas ,sirviendo de mensajera y mediadora entre los líderes de la Resistencia. A ella le to- có pasar hambre y frío y enfermedad al igual que muchas otras mujeres que marchaban atrás de las colum- nas caceristas y a quienes llamaban Rabonas. Antonia fue el apoyo moral de Andrés en todo tiempo y su pre- sencia le dio fuerza a la milicia. La heroína de la Resistencia tuvo una trágica experiencia cuando en plena campaña salió embarazada, así co- mo estaba soportó con estoicismo los avatares de la.guerra. En Tarma, que era el cuartel de los Caceristas, dio a luz, lamentablemente el niño nació muerto hecho que dejó huella en la sufrida dama. Habiéndose re- tirado los chilenos de nuestro país, en el año 1986 se convocó a libres elecciones saliendo elegido Andrés A. Caceres, asumiendo Antonia el cargo simbólico de Primera Dama. 
 Ella estuvo al lado de su esposo y como tal realizó actividades propias de su cargo en ese sentido ayudó a las mujeres viudas de la guerra y realizó una gran obra social, sin em- bargo los enemigos  políticos de su esposo, despectivamente la llama- ban la Rabona Antuca. En el año 1889 la familia vivió un gran dolor con la muerte de su hija Rosa Amelia cuyo fallecimiento fue causado por el tifus. En el año 1894 los enemigos políticos de Cáceres liderados por Nicolás de Piérola, aduciendo elec- ción ilegal, se alzaron y lo derrocaron ,doña Antonia sufrió el exilio en Bue- nos Aires junto a su esposo.
A su regreso al Perú vivió en Lima sus últimos años, muere el 26 de febrero de 1916. es la única mujer enterrada en la Cripta de los Héroes del Cementerio Presbítero Maestro, para lo cual el Congreso dio una ley especial. 
Andrés A. Cáceres , el insigne ayacu- chano tuvo una vida longeva, murió en 1923 años a los 87 años.