En la segunda mitad del siglo XX la situación política y socio-económica del Perú no era la mejor y no se advertían cambios. La población económicamente activa, PEA, sobre todo perteneciente a la clase media, así como medianos empresarios y estudiantes e inclusive algunos profesionales, vieron una solución a su problemática personal en la migración a otros paises con mejores perspectivas de progreso, la gente con mucho esfuerzo y sacrificio viajó a EEUU, Argentina, España, Italia, Japón, Francia, países escandinavos y otros territorios buscando un futuro diferente. En esos años los trámites para obtener documentos de extranjería eran más fáciles, lo que hizo más viable la "fuga masiva" de peruanos. En los países que los acogieron muchos peruanos migrantes realizaron actividades laborales ajenas a su formación, no obstante, de a poco construyeron una situacion de bienestar personal y familiar, sin olvidarnos que para el país receptor fue una fuerza de trabajo con actitud progresista, en muchos casos a bajo costo. Por otro lado, los peruanos una vez establecidos, como producto de su trabajo enviaban remesas de dólares a sus familias lo que significaba rentables divisas para nuestro país.
Hoy en día los Perú migrantes tienen ciudadania extranjera con situación laboral estable, son dueño de negocios y gozan de una situación de bienestar que hubiera sido difícil obtener aquí. Según estadísticas la migración peruana al exterior continúa con tendencias alcistas y se calcula que el 10% de nuestra población tiene residencia fuera de nuestros límites geográficos.
El refrán dice: "Nadie es profeta en su tierra", hay que añadir que el hombre tiene una tendencia innata para elegir lo que es más beneficioso para él, en ese sentido la conducta migratoria confirma lo dicho. Sin embargo, no todos escogen esa arriesgada decision de crecer apuntando a una mejor calidad de vida. SMO.