Tarapacá e Iquique son espacios geográficos chilenos, territorios otrora peruanos que fueron cedidos a perpetuidad al país del sur por el Tratado de Ancón de 1883, el cual dio fin a las hostilidades de la Guerra del Pacífico. Es decir, fue una indemnización por costos de guerra y un vergonzoso abuso para satisfacer la codicia del vencedor. Asimismo, en dicho acuerdo Chile se comprometió para que en 10 años se convocara a un plebiscito para definir la situación de Tacna y Arica, consulta popular que nunca se realizó por afán dilatorío de Chile, recién en el año 1929 por el Tratado de Lima, ante la presión del gobierno peruano y los garantes internacionales, Tacna se reincorpora al Perú y Arica queda en poder de Chile. Otra infamia que tuvimos que soportar. Concluida la Guerra, para el gobierno de los territorios conquistados Chile crea la Provincia de Tarapacá (1884), en base a los suelos antes peruanos, incluyendo Iquique que también fue ciudad puerto de nuesto país , posteriormente Chile creó la Región de Iquique (1974), y durante el gobierno de la Presidente Bachelet (2007)
se creó la Región de Arica y Parinacoto, zona donde se ubica la ciudad de Arica. Tarapacá e Iquique son territorios de mal recuerdo para el Perú porque nos traen a la memoria momentos dolorosos que nunca debieron ocurrir y que el juicio histórico deslindará.