sábado, 27 de septiembre de 2025

MIS MEMORIAS DOCENTES 11/ RELATOS EL COLEGIO ALPAMAYO.

11._ EL COLEGIO ALPAMAYO. 
En el año 1993 ,mi sobrina Liana Dávila Miraglia y su novio Jhonny Díaz me propusieron postular al Colegio Particular Alpamayo en una plaza vacante, invitación que acepté con mucho agrado. La evaluación implicaba presentación y revisión del Currículum, exámen de conocimientos y entrevista personal. Buen número de docentes aspiraban al puesto, no obstante, pude superar las exigencias de la Junta Evaluadora y obtuve el Contrato por un año. Para el efecto, pedí un año de Licencia en el Estado sin goce de haber. El Colegio Particular Alpamayo es una institucion educativa muy exclusiva y funciona en los niveles de Inicial, Primaria y Secundaria. La Dirección del Colegio la ejercía el Ingeniero Jaime Millas, de nacionalidad española con un equipo docente muy selecto. El local escolar estaba  ubicado en la zona de Monterrico en el  distrito de Santiago de Surco, siendo su infraestructura muy moderna. Las condiciones del contrato con el colegio me eran ventajosas en todo sentido, el haber era el doble al que me pagaba el Estado, tenía 15 sueldos al año, 2 ternos  2 camisas ,un par de zapatos y almuerzo diario.Las clases se iniciaron el 1 de marzo y para mi sorpresa me asignaron el 5to de Primaria.Lo curioso es que de las 35 horas semanales según el Plan de Estudios solo tenía una carga horaria de 18 horas, el resto correspondía a los cursos de Inglés, Cómputo, Religión y Educación Física. No obstante, en las otras 17 horas restantes siempre estaba ocupado en las acciones colaterales, tales como preparación de clases, atención personalizada a alumnos, revisión y firma de agendas, citas con Padres de familia, corrección de pruebas, coordinaciones,etc.
El colegio pertenecía al OPUS DEI, organización laico/seglar de filiación Cristiano/Católica Escolástica que cuenta con la aprobación y apoyo del Pontificado y la Prelatura del Perú. Como sabemos la "Obra de Dios"  advocada a la Virgen María y fundada por José María Escrivá de Balaguer defiende a ultranza el pensa- miento de El Vaticano y sostiene que la santidad puede;alcanzarse desde la vida laica.
Las clases se iniciaban a las 8am y concluian a la 3.30 pm., Durante la jornada habían tres recreos, de 15, 60 y 10 minutos respectivamente, tiempo que los alumnos utilizaban para su descanso mental y satisfacer sus necesidades. En la mañana los alumnos formaban en la puerta del aula y al mandato del profesor ingresaban ordenadamente, colocaban sus útiles en los casilleros y se paraban al costado de su carpeta para rezar la oración que rotativamente los alumnos realizaban a diario. Luego por 15 minutos se realizaba el trabajo tutorial.El docente leía rapidamente las agendas que los 30 alumnos habían dejado encima del pupitre y se iniciaba la clase según el horario establecido. A las 12 del dia sonaba un timbre y todos de pie rezabamos el Ángelus  para luego formados  ir al comedor del colegio, ahí los alumnos y el docente cogían un cubierto y un vaso, se sentaban alrededor de  una mesa con el profesor en la cabecera, luego, a los minutos aparecía el personal que administraba la cocina con unos carritos que portaban el almuerzo muy frugal. Los padres recibían el menú mensual y si el niño necesitaba dieta por razones de salud lo notificaban al profesor que lo comunicaba a la administración de la cocina. Los jóvenes acababan pronto su comida para disfrutar el tiempo de recreo que les quedaba. Para el reinicio de clases sonaba un timbre preventivo y otro de pase a las aulas. A la salida los alumnos recibían sus agendas con la firma del profesor tutor y las notificaciones, luego los alumnos salian en formación al patio general donde esperaban a sus familiares o a la movilidad escolar familiar, siempre con el ojo avizor del profesor. La salida de los maestros era a las 4.pm. aunque la mayoría se quedaba para acabar con su trabajo pedagógico hasta las 5 pm.
En el mes de diciembre entre los profesores existía gran tensión porque la Direccion te comunicaba la extensión del contrato o el término del mismo. Para satisfacción personal se me extendió el contrato por otro año, lo que me obligó a renunciar al servicio estatal con RD.N° 624 del 16/06/ 1994 acorde a la  Ley 20530 que señala la imposibilidad de dos años de licencia consecutiva. Mi labor docente para el año 1994 fue igual o mejor, inclusive con el ánimo de mejorar mi perspectiva frente al Opus Dei concurría a las casas de formación de dicha organización, así como a los retiros espirituales voluntarios, los cuales eran muy rígidos. Igualmente concurrí a los cursos de capacitación que el colegio promovía en el mes de enero durante las vacaciones. Los maestros iniciabamos nuestra labor desde el primer día del mes de febrero. Lamentablemente, pese a los esfuerzos desplegados y contando con el visto bueno de los Padres de Familia de mis alumnos, la Dirección no renovó mis servicios para el año 1995, manifestando que la Institución tenía la política de cambio cíclico de los docentes. Ante mi justo reclamo me entregaron una bonificación extra y ahí termino todo. Lo peor es que había perdido mi vínculo laboral con el Estado, ahora solo tenía horas de trabajo en la enseñanza técnica superior en el CENECAPE BROWN.