El caldo de gallina es un plato universal y de antiguo origen, a nuestro país lo trajeron los españoles de la región de Andalucía, aqui se le dio el toque mágico mestizo que lo ha convertido en un referente de la cocina peruana.
El refrán dice: "Gallina vieja, da buen caldo" y aunque la expresión es metafórica, la verdad es que el caldo motivo de nuestra nota tiene que ser de gallina, mejor si es negra y de corral. Este caldo de gallina evolucionó con la sazón casera de las abuelas quienes conscientes de su poder reparador y curativo la preparaban en la familia ocasionalmente, especialmente para los enfermos y las gestantes.
Hasta los años 50 el caldo de gallina era un plato más en el menú familiar, fue en Mercado Mayorista del distrito de La Victoria donde alcanzó su auge, ahí en La Parada se convirtió en un plato de consumo masivo, este "Levantamuertos" lo vendían los ambulantes de carretilla haciéndolo el favorito de los trabajadores nocturnos y los comerciantes madrugadores. La receta del Caldo de Gallina siguió perfeccionándose y continuó su ascenso en la preferencia popular, asi comenzó a venderse en carpas públicas y en cantidad de restaurantes de todo Lima y el resto del país. Hoy en día el Caldo de Gallina es un plato bandera de nuestra Gastronomía ofreciéndose en los mejores restaurantes, muchos de ellos especializados en su venta exclusiva.