Muchas veces me han preguntado
¿En qué barrio vives? Yo siempre con el pecho henchido he contestado ¡ He nacido y vivo en el distrito de La Victoria. Respuesta intensa nacida en el corazón.
Sin embargo, el confesar que eres vecino del barrio de La Victoria no siempre es bien visto. El preguntón, te mira de pies a cabeza, y con cierto desdén te dice: ¡barrio bravo!, ¡barrio picante!... algo contrariado prefieres callar. Y es que nuestro " pedacito de cielo" tiene fama de ser una zona socialmente "movida" por la presencia de lugares populosos como los callejones y quintas, la cachina de Tacora Motors, el mercado de La Parada, las invasiones de los Cerros San Cosme y el Pino, lugares que dan una imagen "non sancta" a nuestro distrito. Etiqueta que no es justa, porque si bien es cierto dichos lugares son informales, ruidosos, poco elegantes y de intensa vida social comunitaria. Su mala fama es leyenda y no es coherente con la realidad. Sabemos que existe historia de hechos reñidos contra la ley, pero siempre en los parámetros normales de todo barrio. La Victoria desde su creación fue una zona poblada por obreros, comerciantes y empleados emprendedores que se esforzaron para alcanzar un futuro diferente.
No obstante, siempre habrán fisgones y les seguiré diciendo ¡mi barrio es La Victoria¡ y lo que sé, lo aprendí ahí, La Victoria me enseñó a pelear con puños de honestidad y constancia , siempre acompañado de buenos amigos y ejemplos dignos de los vecinos que me dejaron huella, me siento orgulloso, y aunque suene a cliché, soy de La Victoria.