miércoles, 5 de octubre de 2022

CASTIGOS EN LA ESCUELA/ARTICULO.

CASTIGOS EN LA ESCUELA.

La Educación Tradicional utilizaba como práctica de enseñanza/ apren-
dizaje los recordados "castigos alec-cionadores", los cuales como parte del método escolástico de disciplina y obediencia se realizaban con la in- tención de mejorar el aspecto forma- tivo del estudiante. Estos castigos eran comunes y los padres aproba- ban dichas prácticas, situaciones que los niños y jóvenes no comenta- ban en casa porque podría duplicar- se la reprimenda. Era la época en que bastaba que el maestro en su escritorio, levantara la vista para que  en el aula reinará un silencio sepul- cral, pero siempre había un niño que no mantenia la boca cerrada y ahí comenzaba el suplicio para el infrac- tor. En el colegio era muy común la palmeta, quedarse sin recreo, levan- tar los brazos, las lagartijas, el cuar- to oscuro, ponerse de rodillas sobre superficies duras, de cara contra la pared,  el callejón oscuro, las orejas de burro, copiar 100 veces, etc. El rigor de los castigos la determinaba el docente  teniendo en cuenta la gravedad de la falta. En casa los padres tambien gratificaban las travesuras: te quedas sin postre, encerrado en el cuarto, sin juegos, no sales con tus amigos; eran modelos formativos totalmente represivos.
Es harto conocida la Tradición de Ricardo Palma " Al rincón, quita calzón" que refleja la educación de antaño. Era muy común escuchar el refrán : " La letra con sangre entra".
Por cierto, hay que decirlo, algunos 
profesores extremaban  el uso de dichos castigos que afectaban  físicamente y psicológicamente al educando incidiendo en su normal desarrollo.
Las estrategias pedagógicas han evolucionado, ya no se concibe una educación  con castigos, estás prácticas que denigran al estudiante han desaparecido. Las normas lo prohíben. No se puede educar con violencia física o psicológica, la recomendación se extiende a los padres que asumen estos tipos de correctivos, aclarando que tampoco  se debe caer en la sobreproteccion que también hace daño. Se educa con diálogo, respeto y afecto.