La rosa " la reina de las flores" tiene orígen desde épocas milenarias, es la flor más apreciada en el planeta por razones orna- mentales, de ahí que su presencia es parte de nuestro quehacer cotidiano como ex- presión de belleza, además de ser un simbolismo literario en la vida romántica del ser humano.
Este prodigio de la naturaleza nos ofrece color, variedad, aromas, resistencia, man- tenimiento sencillo, hábitat variable, pero sobre todo su extrema belleza. Sin embar- go, pese a preferirla de dice: ¡Cuidado, las rosas tienen espinas!, con el ánimo de estigmatizar a alguien o advertir algo. Qué culpa tiene la rosa de las vivencias huma- nas que no le atañen. Nació hermosa y es deseada. Lo cierto es que naturaleza es muy sabia, pues como todo ser vivo la ro- sa ha desarrollado mecanismos de defen- sa contra sus predadores especialmente animales herbívoros y de todo aquel que desea arrancarla del rosal, estás espinas también les sirven para ayudarlas a trepar sobre otros arbustos y así poder expan- dirse en la floresta. Aunque los román- ticos explican que las espinas simbolizan las dificultades que se tienen que superar para hallar el amor verdadero.
Científicamente, las llamadas "espinas" reciben el nombre de acúleos, que no son sino prolongaciones o protuberancias rígidas y punzantes de su epidermis, pero nadie les dice acúleos porque suena muy mal, así que nos quedamos con lo de espinas. SMO.
Fuente: WIKIPEDIA
TULIPAN, agosto, 2020.