Visitando con unos amigos alemanes una Feria Agrícola en la ciudad de Ayacucho hallamos un kiosko de venta del tubérculo más famoso del mundo: la papa; lo trascendente es que en uno de los puestos se exhibían no menos de 20 variedades de este producto andino, increíble, se podía degustar cocida, papa Blanca, rosada, huayro, tarmeña, canchán, amarilla, Tomasa, negra andina, peruanita, tumay, cóctel, cacho de toro, corazón rojo, Yungay, camotillo, huamantanga, perricholi, morada, única, criolla y otras. Los alemanes sorprendidos probaron y quedaron maravillados por el sabor de nuestro tubérculo bandera y es que en Europa no hay calidad ni variedad de papás. Les cuento esta experiencia porque muchos peruanos ignoran que hoy 30 de mayo se celebra el "Día de la Papa", en homenaje al tubérculo oriundo más emblemático de nues- tro país, domesticado en la sierra sur desde hace 8000 años, ahora pre- sente en casi toda nuestra oferta gastronómica y producto de consu- mo global, que en algún momento salvó a la humanidad de la hambruna de las guerras y las plagas. En aquel entonces, los europeos se dieron cuenta de las bondades agrícolas excepcionales de la papa que la ha- cen unica: escasas exigencias de cli- ma y suelo, gran potencial nutricio- nal, resistencia a las inclemencias del tiempo y plagas, costo mínimo para su producción, alto rendimiento de cosecha por hectárea, fácil alma- cénamiento, diversidad genética, etc. Según la FAO, la papa junto con el arroz, maíz y trigo es importante en la dieta de la población del planeta; los países de mayor producción son China, Rusia, India, Polonia, USA, Ucrania y Alemania. El mayor pro- ductor en Latinoamericana es el Perú, que tiene más de 3000 tipos aunque solo un centenar son para el consumo. Recordemos, la papá históricamente es nuestra, y orgullo de nuestra identidad. Por algo el refranero dice: " Somos más peruanos qué la papa".