Es terrible que un club de la Liga Profesional de nuestro país pida árbitros extranjeros para sus par- tidos a disputar, se queja de la ineptitud de los jueces peruanos. Cuando sonríen los triunfos no hay quejas. Debemos ser justos, si hay errores el arbitraje debe tomar medidas correctivas. Pero eso no es todo, debemos estar muy mal en este deporte porque la gran mayoría de DT son de otros países, dejando en la banca a los connacionales. ¿Qué nos pasa?
A esto se agrega la gran cantidad de jugadores foráneos qué militan en los diferentes clubes, postergando a nuestros jugadores noveles. Por cierto, este fenómeno se da en todo el mundo, con la diferencia que aquí llegan extranjeros qué están en el ocaso de su carrera.
Por otro lado, también en los espa- cios deportivos trabajan muchos periodistas de otros lares, muy capaces sin duda. Pero extrañamos a Morosini, Rospigliosi, San Román, Espinar, Peredo, Yzusqui, Salinas, Navarro, Trelles, Portanova, etc.
No es Xenofobia, pero algo debe estar sucediendo en este popular deporte. Qué dirán las autoridades deportivas. Es un intringulis.