En la década de los 40, una pandemia azotó Lima, el mal se presentó en el Molino Santa Rosa del Callao, donde se almacenaba el trigo que llegaba en barcos procedentes de todo el mundo, según las autoridades sanitarias se trataba de la Peste Bubónica o peste negra procedente de Asia. La primera victima fue un trabajador de origen chino que descargaba los costales del cereal en un silo; el migrante falleció con convulsiones y úlceras purulentas. Los diarios hacían eco de los diagnósticos médicos y afirmaban que en los muelles abundaban las ratas infectadas y que las pulgas eran los agentes de transmisión.
A los pocos días el mal llegó a Lima y las autoridades tuvieron que ordenar cuarentena y organizar a la población para mantener condiciones higiénicas salubres. Las boticas vendían sus reservas de alcohol, pomadas y analgésicos con el afán de proteger a la gente que trataba de prevenir y calmar la infección, asimismo los chamanes ofrecían sus sortilegios e inciensos para alejar a la fulminante enfermedad. Entretanto, los hospitales habían colapsado por la cantidad de personas contagiadas que difícilmente se recuperaban Todo era caótico. En el colmo de la ignorancia y la desesperación se culpó a los inmigrantes chinos de ser portadores de la Peste, y para amenguar la protesta popular, la Alcaldía de Lima derribó el Callejón de Otaiza ubicado en la calle Capón lugar de vivienda y comercio de muchos residentes chinos. Pese a las medidas tomadas la población limeña siguió contagiandose del mal y las estadísticas de morbilidad y mortalidad alcanzaron niveles nunca vistos.
El gobierno pidió ayuda a la ONU declarándose en crisis de pandemia. La OMS envío de urgencia un lote de antibióticos qué se estaban aplicando de manera experimental en los Estados Unidos, esta nueva medicina fue la salvación de la ciudad que no sabía que hacer. El antibiótico llamado penicilina fue utilizada como vacuna en los enfermos que se recuperaron y en toda la población limeña que quedó inmunizada, pero la maligna bacteria quedo latente en la poblacion y su total erradicación recién fue declarada en el año 1930.