Cierto día la mamá Amparo tuvo que comprar pan para el desayuno y como no había con quién dejar a las pequeñas Anabel y Araceli, las sentó alrededor de la.mesa,salió corriendo rumbo a la panadería que estaba a media cuadra con la idea de regresar de inmediato.Las niñas con 5 y 4 años de edad , esperaban impacientes a su mamá, en ese interín la traviesa Araceli alargó el brazo hacia la alacena y agarró el frasco de antitusigeno para niños,abrió la tapa y bebió parte del contenido que era dulce y que en alguna oportunidad la mamá le había dado en una cicharadita.Anabel se dio cuenta,le quitó el frasco lo cerró y lo puso en mismo lugar donde había estado.Amparo al regresar no se dio cuenta del hecho y el desayuno transcurrió normal. Al rato la abuela Sara entró al comedor y se percató que la nieta se rascaba la cabeza diciendo que le picaba,la abuela dijo que probablemente era un piojito y comenzó a revisarle el cabello sin encontrar bicho alguno.,en ese momento Amparo reparo que a la niña se le hinchaba la nariz y los labios, de inmediato Anabel confesó que su hermana había bebido el medicamento, Amparo gritaba que era una intoxicación,yo llegaba a casa en aquel momento de alboroto cargué a la traviesa Araceli llevándola a la Asistencia Pública donde paliaron con antitoxicos.Fue un mayúsculo susto para todos.