domingo, 24 de mayo de 2020
CRONICA/BAILARINA DE BALLET.
En la vecindad del barrio de La Victoria donde vivíamos,a los adultos les gustaba organizar fiestas de disfraces para sus niños,sea año nuevo,carnavales o Halloween todos los inquilinos del viejo callejón hacían los preparativos para el importante evento. Para aquella oportunidad el baile se hizo como siempre en el patio central, no faltaba la piñata,las cadenetas, la música ,los bocaditosy las sillas para los embelesados padres. Nuestros niños tenían sus respectivos disfraces, Adolfo y Alexis eran Charros, Araceli fungía de gitana,mi sobrina Carla era Gatubela y la pequeña Anali aún estaba en los brazos de su mamá.El asunto era que le pondríamos a Anabel, después de mucho meditar Amparo decidió por el disfraz de bailarina de ballet, para el efecto confeccionó el famoso tutú o falda corta con papel crepé blanco que contrastaba con el negro del polo y de las zapatillas.La fiesta comenzó con inusitada algarabía todo era diversión y la vista de los viejos se alegraba con los inspirados disfraces. Aquella tarde fue fatal para mí primogénita hija.En pleno baile la falda de papel crepé de Anabel se enganchó con algo y en el movimiento y fragor de la danza el tutú se desenrrollo en espiral quedando Anabel sin prenda, los amigos festejaban el hecho y los padres atónitos no atinaban a nada.Todo fue rápido. Anabel avergonzada y llorando corrió a refugiarse en nuestra casa perdiéndose el resto de la celebración.