Corrían los años de la década del 90, se inicíabá la moda de los jeans con huecos deshilachados, los jóvenes caminaban ufanos con la ropa de estilo rasta. moda que nace en Jamaica inspirada en la cultura africana rastafari. Adolfo, el adolescente de la familia, contagiado por las tendencias predominantes del vestir juvenil también quería vestir como sus amigos, pero como en casa no se disponía de dinero para comprar el tipo de pantalones desgastados y con hilos sueltos, no pudo satisfacer el sueño del joven. No obstante, Adolfo que de todas maneras quería seguir la moda, le pidió permiso a su mamá Amparo para transformar su único jeans con el diseño juvenil rasta. Adolfo con mucha paciencia y destreza le hizo huecos a la prenda y la deshilachó, luego lavó el pantalón y lo tendió en el cordel de la vecindad. El abuelo Carlos que había sido sastre remendón, sin que nadie se diera cuenta , recogió la prenda seca y parchó todos los huecos y comentando que como su nieto iba a usar un pantalón en esas condiciones. Luego, creyendo haber hecho su obra del día, le entregó el jeans a Adolfo, quien sorprendido, lleno de rabia e impotencia, se puso a llorar. El abuelo, extrañado por lá reacción del joven y mascullando entre dientes, no sé que, se fue a su cuarto y cerró la puerta
A los pocos días, la abuela Sara le compró a su consentido nieto un jeans con el último grito de la moda juvenil rasta