sábado, 12 de diciembre de 2020

EL HALLAZGO/CUENTO.

CUENTOS

EL HALLAZGO

Santiago es un pequeño niño que vive en el Puericultorio Pérez Araní- bar en el distrito de Magdalena, es uno de los tantos huérfanos alojados en ese orfelinato que perdieron a su familia en la sangrienta guerra civil que convulsionó a nuestro país en la década del 80. Lucanamarca, su pueblo natal en el departamento de Ayacucho fue asaltado la noche del 3 de abril de 1983 por pandillas sub- versivas de Sendero Luminoso, los sorprendidos comuneros fueron reunidos en la plaza principal  y fueron acusados de haber matado a un líder senderista, además de colaborar con las autoridades del gobierno, por ello fueron ejecutados sumariamente a machetazos. Los cadáveres de 69 personas fueron enterrados en una fosa común en una quebrada cerca del Rio Churmi. Pocos se salvaron de la masacre,en la madrugada cuando llegaron las fuerzas policiales encontraron al pe- queño Santiago que había sido es- condido por sus padres entre unos matorrales, había sobrevivido a la  matanza terrorista. Aún con la con- moción, el niño fue traído a la capital en avión internándosele en el citado hospicio de la Av. Del Ejército con la idea de una crianza protectora, que siguiera estudios y quizás fuese adoptado por alguna familia. Santia- go creció entre la frialdad de  los profesores y tutores,así como con el mecanizado afecto de las damas voluntarias.
Todos los jueves llegaban las visitas al albergue ,el ,inmenso patio se con- vertía en un lugar de gran algazara donde se juntaban niños,familias y padrinos ; en un rincón Santiago se- guía esperando a sus probables pre- ceptores que nunca llegaban. Tal vez su esmirriado cuerpo,,su natural mu- tismo o su perenne tristeza lo hicie -ron inelegible.Así pasaron algunos años. Cierto día, saliendo del come -dor institucional, al bajar por las es-caleras observó como una elegante señora resbaló entre los peldaños,  dándose un golpe que le hizo perder el conocimiento,Santiago se apresu- ró a socorrer a la  dama, la recostó contra la pared y pidió ayuda que no tardó en llegar. Carmen Málaga era el nombre de la accidentada señora, ella era la abogada de la institución y estaba ahí , sentada en el piso reco- brándose del golpe sufrido y agrade- ciendo al niño por su ayuda tan opor- tuna. Desde aquel incidente Santiago recibió la visita semanal de la letrada quien le tomó al niño un especial afecto.Así ella conoció la triste historia del pequeño huérfano que lo ligaba a los fatídicos días del terrorismo en nuestros pueblos andinos.El niño por cierto en su encierro tutelar ignoraba de muchos hechos que la doctora se encargó de investigar hasta encontrar la verdad de lo ocurrido.
Un jueves de visita el Director  del Puericultorio llamó a Santiago para que se presentara a su Dirección ,al ingresar al amplio salón se encontró con la Dra. Málaga quien dirigiéndose a él le dijo:
Tengo una sorpresa para ti,hemos hallado a tus padres,no murieron como todos suponíamos,ellos
sobrevivieron a la matanza en tu pueblo,hemos realizado todas las verificaciones y no tenemos duda.Ellos están en la habitación contigua,han venido por ti.Santiago no podía creer lo que escuchaba,su cabeza daba vueltas,no sabia si reír o llorar,su corazón iba a estallar, De pronto la puerta se abrió ý como mágica aparición ahí estaban sus padres a quienes creía muertos,un abrazo confundió a la familia. Somos tus padres,fueron sus palabras,nos escondimos para evitar las represalias de los terrucos,vivíamos en las punas esperando que se acabe la guerra sucia. Te hemos buscado durante años,teníamos la esperanza de hallarte vivo,la Doctora nos encontró en Huamanga y nos dio la noticia de tu paradero,a ella le debemos este milagro,ahora te hemos encontrado,recuperaremos el tiempo perdido,comenzaremos una nueva vida. Terminó nuestro calvario. Nadie dijo nada,en el aire se oían sollozos y se respiraba un sentimiento nacido del dolor y la ternura.