NUESTRA GENERACIÓN.
Muchos de nosotros nacimos en la década del 70, ahora peinamos ca- nas, vivimos una época de grandes acontecimientos y cambios. Los medios noticiosos nos informaban sobre las guerras en Corea, Vietnam, Las Malvinas y del Medio Oriente, conflictos que que influyeron en el mundo. El planeta sufría la llamada Guerra Fria caracterizada por la ca- rrera armamentista, las voces altiso- nantes de los políticos involucrados y la permanente acción diplomática en la lucha por la paz, todo en el mar- co del enfrentamiento por el dominio mundial entre las potencias del orbe.
Dichas pugnas entre la izquierda y la derecha, entre el comunismo y la democracia generarían una global inestabilidad y cuyo clímax se vivió en la llamada "Crisis de los Misiles" generada por las plataformas de lan- zamiento de estas armas inteligen- tes que la URSS instaló en la isla Cuba en respuesta a las que EEUU armó en Turquía.
Nuestra generación vivió la Carrera Espacial entre la URSS y EEUU, sor- prendida por el Vostok I que fue el primer viaje tripulado por el cosmo- nauta ruso Yuri Gagarin, aunque lo más espectacular fue el alunizaje norteamericano con Armstrong, Aldrin y Collins quienes tripulaban el Apolo XI. En esos años de hechos notables ocurrió la caída del Muro de Berlín, el colapso de la URSS, la Guerra del Medio Oriente y el encumbramiento de China como nueva potencia mundial.
En nuestro país fuimos testigos de gobiernos que con máscara de democracia embaucaron a la Patria, asimismo, vivimos con impotencia como la soberanía del pueblo fue mansillado por cruentos golpes " de facto" causando daño irreparable al país. Con estupor vimos la insania de grupos extremistas quienes aban- derados con ideologías foráneas to- maron las armas e iniciaron una gue- rra, según ellos popular, y pretendie- ron tomar el poder que causó miles de muertes y gran daño a la propie- dad de todos los peruanos con el consecuente atraso nacional. Fue un lapso de zozobra que soportamos con estoicismo.Pasados los momen- tos críticos apostamos por la Demo- cracia y concienzudamente partici- pamos en la vida política del país a través de comicios con la esperanza de hallar un destino con Pan, Justicia y Libertad. No fuimos la generación del silencio,porque cuando tuvimos que salir a las calles, lo hicimos mos- trando el pecho y con nuestra Cons- titución en la mano.
Fuimos la generación que vivió el in-cremento de la migración del campo a la ciudad con las consecuencias atrofiantes que hoy vivimos.
Como juventud crecimos con el auge de la Radio que impulsó nuestra mú- sica nacional ,aunque como jóvenes fuimos absorbidos por la música foránea especialmente el rock, el twist y la llamada música de la nueva ola. En la década del 60 llegó la TV y marcó un antes y un después, ello fue una ventana abierta al mundo que aceleró nuestro modo de vida.
Nuestra generación no fue una juven- tud adormecida porque siempre as- piró a más, nuestros padres y maes- tros, los centros de enseñanzas de todo nivel, la instituciones públicas y privadas fueron testigos de nuestra lucha constante por un país con fu- turo diferente.
Paralelamente, también formamos parte de esa población emprendedo-ra que con su esfuerzo laboral buscó en todo momento el despegue de la nueva patria.
En los últimos tiempos hemos visto nacer y hemos participado activa- mente en los movimientos en defen- sa de los Derechos Humanos, de la protección del medio ambiente y la lucha feminista. Ahora también pugnamos contra los males actuales que nos aquejan como la corrupción, la inseguridad ciudadana,la desigual- dad, la pobreza y la ambición por el poder. Estamos en pie de lucha cívi- ca por un Perú grande.
Nuestra generación no se ha reza- gado también vive el nacimiento y desarrollo de la era digital, la tecno- logía de punta y el aceleramiento de una sociedad progresista que nos envuelve.
Con todas esas vivencias, que son ruta de vida, seguimos estudiando, trabajando, haciendo vida familiar
formando a los nuevos jóvenes, que son la promesa del país.
Que no se diga que nuestra sangre vivió en un letargo de indiferencia, que no se insinúe que no contribui- mos al desarrollo del Perú, la gene- ración que emerge tiene que docu- mentarse y saber que no ha sido fácil, la historia no miente, el camino está sembrado de nuestro actuar, ustedes jóvenes son las semillas que hemos sembrado para que el futuro sea el sueño que todos aspiramos.
TULIPAN, noviembre 17, 2020.