Felipe Pinglo Alva ( 1899-1936 ), conocido como "El bardo inmortal", máximo compositor de la música criolla, de amplio arraigo popular que enriqueció el acervo musical peruano fue el punto de quiebre, hito entre esa primera generación de músicos y autores de la canción criolla, que se desarrolló en nuestro país desde fines del siglo XIX hasta el año 1920, grupo al cual se le llamó " La Guardia Vieja" cuya obra musical en muchos casos fue anónima. Felipe Pinglo Álva, llamado "El Padre del Criollismo" nace en la calle El Prado en Barrios Altos, Lima Cerca- do, ahora Jr.Junín cuadra 14, su familia de origen humilde le inculcó un gran sentimiento social y amor por lo nuestro. Estudio primaria en la Escuela Fiscal de Los Naranjos y la secundaria la concluyó en el Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe. Trabajó en la imprenta El Gráfico, en la Compañía de Alumbrado a Gas y en la Dirección General de Tiro del Ministerio de Guerra donde fue Secretario del Ministro.
En el año 1926 se casó con la dama limeña Hermelinda Rivera con quien tuvo dos hijos: Carmen y Felipe Frecuentó los ambientes bohemios donde se cultivaba la música criolla, su primer instrumento musical fue el rondin para luego dedicarse a la guitarra, la cual tocaba a la inversa, pues era zurdo, respecto a sus composiciónes se dice que sus valses los escribía con el apremio de la inspiración del momento.
Sus composiciones tienen un incon- fundible estilo con contenidos de profunda protesta social y romanti- cismo evocativo. Su primera canción conocida es " Amelia". Entre 1921 y 1923 se muda al distrito de La Victo- ria donde la leyenda popular cuenta que tuvo un amor frustrado que lo llevó a componer "El Plebeyo", meló- día conocida internacionalmente. Escribió más de 300 canciones des- tacando "La oracion del labriego", "Sueños de opio", " Amor iluso", " El Huerto de mi amada", " Bouquet", " Olga" " El espejo de mi vida" y otras.
"El Cantor de los Humildes" fallece
prematuramente en el Hospital Dos de Mayo con tubeculosis, mal que lo aquejaba hacia tiempo. Era el año 1936. Sus restos descansan en el Cementerio Presbitero Maestro en un mausoleo personal, en el cual se ha erigido un pedestal con su busto, obra rodeada por un enrejado, donde se ha acuñado las primeras notas de "El plebeyo", trabajo realizado en la herrería familiar del decimista Nicomedes Santa Cruz. José María Arguedas diría: " Felipe Pinglo Alva enseño a los limeños a querer su música". En el año 1939 sus cancio- nes fueron vetadas en las radioemi- soras por orden del gobierno dicta- torial de Óscar R. Benavides soste- niendo que tenían contenidos de pro- testa social. "El bardo del pueblo" tuvo dos reconocimientos póstumos, en el año 2016, el Ministerio de Edu- cación declaró a su obra musical "Patrimonio Cultural de la Nación" y en el año 2021 al músico inmortal se le declara como "Personalidad Meritoria de la Cultura".
TULIPÁN / 28 de agosto, 2021.