Es el nombre de una mítica campana fundida en el año 1655 y colocada en la Torre Evangelio de la Catedral del Cusco. La María Angola ,como fue bautizada, pesa 6 toneladas, mide 2.10 de altura y sus vibraciones se escuchan a más de 30 kms de la ciudad.
Cuenta la leyenda que una dama adi- nerada de la sociedad cusqueña lla- mada María Angola tuvo un apasio- nado romance con un hidalgo espa- ñol quedando embarazada como fruto de ese amor. El padre de la mu- jer al enterarse, retó a duelo al mozo amante, perdiendo la vida en el inten- to. El caballero español viaja a Espa- ña a reclamar su herencia familiar prometiendo a su amada regresar para desposarse, pero la nave nau- fraga sin dejar sobrevivientes. La dama desconsolada por la doble pérdida se recluye en el Convento de Santa Teresa y vende sus joyas y gemas preciosas para fabricar la legendaria campana en devoción a la Virgen María.
La gente que escucha los tañidos de la María Angola dice que es el alma de la monja que canta y llora.