martes, 27 de junio de 2023

ARTÍCULO / NATURA

NATURA
Vivo en la obra del Señor, me cobija  la naturaleza qué me da aire, sombra y frutos, ella siempre está despierta y a su lado me siento vivo, porque me transmite su fuerza que me hace ol- vidar lo circunstancial de la vida. Dios me abraza y me dice que hay tiempo para todo, para vivir y morir, para gozar y sufrir, para reír y llorar, Veo el cielo y el mar que se juntan y comprendo el milagro de la Creación, asoma el sol y la gloría de su esplen- dor me recarga de energías, llega la noche con la luna junto a  las estré- llas, luego me doy cuenta que es un rompecabezas armado con infinita sapiencia. En el prodigio de la obra divina creó el verdor y el color, cada pieza en su lugar todo en un orden natural y como no podía existir la so- ledad pobló las tierras con criaturas mansas y otras feroces, todas fieles a él, bebiendo del torrente celestial. Al poco tiempo le dio el soplo de vida al ser distinto, orgullo todopoderoso y los llamó hijos, les dio nombre, fue- ron un hombre y mujer y como los amaba tanto los acogió en el Eden sin saber que por su desobediencia los tendría que arrojar de la sacra tierra para que vaguen sufriendo  penurias por los montes eriazos. Tuvieron más hijos y su grey pobló la Tierra. 
Según el relato bíblico Dios hizo todo en 6 días y el séptimo descansó . Obviamente, estos días no son los que conocemos, son tiempos cuasi infinitos con otra dimension espacio-temporal, escenario qué solo Dios pudo crear en tan poco tiempo. Así fue la Creacion.