En la década del 70, aparecen con fuerza los movimientos feministas que luchan por la justa igualdad de la mujer. Quienes defienden está co- rriente ideológica cuestionan la es- casa relevancia del género femenino, inclusive en nuestro idioma español a lo que llaman masculinización del lenguaje.
En ese sentido, exigen mayor presen- cia femenina en nuestro hablar y pro- ponen a la RAE cambios Inmediatos para acabar con la legitimizacion del poder del genero masculino sobre el femenino. Indican que debería decir- se médicos y médicas, miembros y miembras, estudiantes y estudiantas, jóvenes y jóvenas, etc.
Señalan que al decirse " el hombre" se le da a la expresión una connota- ción masculina, por lo que debe de- cirse, " la persona ".
Es cierto que por recomendación de la UNESCO y las presiones sociales se utiliza el niños y niñas, señores y señoras, pero son casos aislados. La RAE expresa muy sensatamente que no se puede forzar al idioma por ra- zones ideológicas, que la lengua se adapta libremente a los cambios dentro de su flujo natural. No debe
darse ningúna presion porque se desnaturaliza nuestro hablar. Personalmente, igual que la mayoría, pienso que existe la discriminación de género, pero se debe combatir en otra forma,estoy a favor de la lucha por los derechos conculcados de la mujer, pero ese es otro cantar.Estoy convencido que los excesos idiomá- ticos no resuelven el problema de la discriminación de género que es una bandera justa. Salvo mejor opinión.