En el año 1921, con ocasión del Centenario de la Independencia del Perú, durante el "Oncenio de Leguia", diferentes países sumándose a la celebración histórica, donaron al Estado Peruano presentes en forma de monumentos, los cuales resalta- ban nuestra identidad nacional. La colonia japonesa encargó a los artis- tas peruanos David Lozano, Benja- mín Mendizábal y Daniel Casafranca construir una estatua de bronce del Inca Manco Cápac fundador del Imperio del Tahuantinsuyo. El monumento con base piramidal pétrea escalonada estaba adornado con placas laterales de bronce que reproducían escenas de nuestra his- toria. El Inca sostenía un báculo y su mano derecha alzada señalaba qui- zás la presencia extraña de los inva- sores hispanos. Como complemento del obsequio se entregó 14 bustos de los Incas, Hijos del Sol, los cuales se colocaron con su respectivo pe- destal en 14 cuadras de la Av Manco Cápac, bustos que lamentablemente desaparecieron misteriosamente, salvo uno. El monumento se inaugu- ró recién en el año 1926 ubicándose- le en el cruce de la Av. Santa Teresa (Av.Abancay) y la Alameda Grau (Av. Grau), posteriormente en el año 1933, el monumento se reinauguró trasladándose a la actual Plaza Manco Cápac.
La mayoría de nosotros conoce esta historia y la vivimos en nuestras correrías infantiles en ese noble e Inolvidable distrito, el más popular del Perú, La Victoria.
TULIPAN/ Marzo, 2022.