Nunca se ha visto en el distrito de La Victoria el terror que ahora se vive en las calles, especialmente en el emporio comercial de Gamarra y en la zona de La Parada, pandillas delincuenciales se enfrentan por el dominio territorial buscando el control en el cobro de cupos a los empresarios, comerciantes formales, ambulantes, mototaxistas y dueños de moteles de poca monta. El delito de extorsión se ha extendido y las mafias con amenazas de violencia obligan a pagar los cupos exigidos. Las bandas utilizan el pretexto de dar protección a las víctimas y las intimidan, siendo su verdadero propósito el de lucrar y mantener la organización delictiva.
Los comerciantes que se esfuerzan
por preservar sus negocios han denunciado la situación a las autoridades pertinentes para ser protegidos y aunque se ha logrado liberar parte de las zonas tomadas, aún quedan otras capturadas por las organizaciones del delito.
La criminalidad organizada opera en todo el pais, sobre todo en la Costa, donde el aumento del delito es alarmante utilizando no sólo la extorsión, sino tambien otras crueles modalidades como el secuestro, el robo, la estafa, la explotación sexual, el tráfico de drogas, el sicariato, etc,
El Estado tiene un serio reto para enfrentar con severidad esta lacra, la tarea es responsabilidad de todos, las instituciones y órganos de gobierno tienen el deber de proteger los derechos ciudadanos dándole al pais la seguridad social a la cual todos aspiramos.