lunes, 17 de julio de 2023

ARTÍCULO / ALIADOS INDÍGENAS EN LA CONQUISTA DEL TAHUANTINSUYO

ALIADOS INDÍGENAS EN  LA CONQUISTA DEL TAHUANTINSUYO

Es increible que El Imperio de los    Incas haya sido doblegado por poco más de 200 aventureros españoles analfabetos y con escasa prepara- ción militar, pero si ávidos de riqueza.
Es evidente que las huestes de Piza- rro contaron con el apoyo de guerre- ros y logística de pueblos enemigos de los Incas. Los Cronistas españo- les ocultaron esta verdad histórica para atribuir todo el hecho a los invasores. 
Como sabemos los españoles llega- ron a nuestras costas en un momen- to de crisis política, al morir el Inca Huaina Capac, sus hijos Huáscar y
Atahualpa disputaban por el poder.
Pizarro se percató que en medio del caos algunos pueblos estaban dis- puestos a rebelarse del abusivo do- mInio Inca, ello le permitió acordar alianzas con los tallanes, quiteños y cañaris, contando así con fuerzas  que lo acompañaron en la captura de Atahualpa ocurrida en Cajamarca.
Dueño de la situación Pizarro ingresa fácilmente al Cusco y ahí pacta  con la Panaca Real de Huaylas ( Ancash), cuya cacica Contarhuacho era la viu- da de Huaina Cápac, dicho acuerdo  se realiza vía matrimonial, el español se casa con Sisa Quispe, hija del extinto Huaina Cápac. Así en forma astuta obtiene un parentezco real en el Incario  ideal para sus fines. 
Pizarro tiene dos hijos con Sisa Quis- pe, quien es bautizada con el nombre
de Inés Huaylas, el conquistador vía- ja a Lima donde funda la capital en enero de 1535 en la comarca del Rio Rímac gobernada en aquel entonces por el Curaca Taulichusco con quien acuerda otro pacto de amistad nom- brándolo su representante. 
En el año 1536 Manco Inca se rebela en el Cusco y asedia Lima con un nu- meroso ejército al mando de Quizu Yupanqui,  Pizarro recibe el apoyo de los pueblos Lima, Ichma y Ciollique sobre todo los de Huaylas, fuerzas que le permiten el triunfo y retiro de las fuerzas de Manco Inca. 
Qué no se diga que solo el reducido grupo español con sus armas de fue- go y acero, así como sus caballos encabritados sometieron al Imperio del Tahuantinsuyo, ignorando la par- ticipación nativa. Se tiene que rees- cribir la historia del Peru subrayando dicha acción Indígena olvidada, la inteligente manipulación de Pizarro y la eterna rivalidad entre coterráneos que es parte de nuestro ADN. 
SMO.