En el año 1921, transcurría el gobierno de Augusto B. Leguía, el Perú celebraba su Primer Centenario de la Independencia; en Lima, capital del pais, en Conmemoracion de la fecha se inauguraban avenidas, plazas y parques, llamando la atención la belleza de las obras.
Los países invitados a los actos oficiales, decidieron obsequiar obras de arte para embellecer aún más la creciente ciudad en una celebracion tan significativa La colonia Japónesa decidió obsequiar un monumento al Inca Manco Cápac encargando la obra a los escultores David Lozano y Benjamin Mendizabal. El monumento se hizo en bronce con un pedestal de granito, tenía 13 metros de altura apareciendo en la base bajorelieves propios de nuestra tradición histórica.
La inauguración de la obra fue el 4 de abril de 1926 y fue ubicada en el cruce de las Avenidas Grau y Santa Teresa ( hoy Av. Abancay) siendo reubicada posteriormente en lo que hoy es la Plaza Manco Cápac.